Empezó con una cosechadora
que se atoraba.
En 1980, Néstor Gentili, ingeniero electrónico recién recibido, se volcó al campo para ganarse la vida: sembraba papa y soja y, en los ratos libres, hacía electrónica. Cuando su cosechadora vieja se atoraba a cada rato, armó un detector de atoradas: ese fue el primer aparato de la empresa, y lo llevó con su esposa, Betty, a la Exposición de Rosario.
Junto a su hermano fabricaron velocímetros, cuentavueltas y tableros completos para fábricas de maquinaria como Vassalli —llegaron a hacer 80 por mes—, con la marca ATENTI. Cuando se separaron, Néstor siguió solo y la empresa pasó a llamarse NGIngeniería —Néstor Gentili Ingeniería—, enfocada en los monitores de siembra, de los primeros en hacerse en Argentina.
Hoy NGIngeniería sigue en Villa Constitución, Santa Fe. Al frente sigue su fundador, Néstor Gentili —que todavía tiene su campo y sabe del oficio como pocos—, y en los últimos años se sumó su hijo, Axel, para llevar el día a día. Seguimos siendo una empresa familiar, seguimos fabricando acá, y seguimos atendiendo el teléfono.